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Julieta Paris - Psicóloga y Antropóloga -Zaragoza - Gerona

el rincón

Lugar para la reflexión, por medio de palabras ajenas y recomendaciones literarias

Miercoles, 14 de Septiembre 2011
Los Distintos Caminos. Nasrudin

Un día, uno de sus alumnos preguntó a Nasrudin:

- Tu que eres un gran místico, sin duda sabrás por qué los hombres siguen caminos distintos a lo largo de su vida, en vez de seguir todos una única senda.

- Muy sencillo - contestó Nasrudín-. Si todo el mundo siguiera el mismo camino, todos acabaríamos en el mismo lugar. Si todos estuviéramos en el mismo lugar, el mundo perdería el equilibrio.. se inclinaría y todos caeríamos al mar.

Martes, 30 de Agosto 2011
EL ARBOL DE LOS PROBLEMAS

 

Había contratado un carpintero para ayudarme a reparar mi vieja granja. Él acababa de finalizar su primer día de trabajo que había sido muy duro. Su sierra eléctrica se había estropeado lo que le había hecho perder mucho tiempo y ahora su antiguo camión se negaba a arrancar.

Mientras lo llevaba a su casa, permaneció en silencio. Una vez que llegamos, me invitó a conocer a su familia. Nos dirigíamos a la puerta de su casa y se detuvo brevemente frente a un precioso olivo centenario. Tocó el tronco con ambas manos.

Al entrar en su casa, ocurrió una sorprendente transformación. Su bronceada cara sonreía plenamente. Abrazó a sus dos pequeños hijos y le dio un beso a su esposa. La energia había cambiado completamente. Posteriormente me acompañó hasta el coche.

Cuando pasamos cerca del olivo, sentí curiosidad y le pregunté acerca de lo visto cuando entramos.

- Ese es mi árbol de los problemas, – contestó
- Sé que no puedo evitar tener problemas durante el día como hoy en el trabajo por ejemplo, pero no quiero traer estos problemas a mi casa. Así que cuando llego aquí por la noche cuelgo mis problemas en el árbol. Luego a la mañana cuando salgo de mi casa los recojo otra vez.
- Lo curioso es, – dijo sonriendo – que cuando salgo a la mañana a recoger los problemas del árbol, ni remotamente encuentro tantos como los que recuerdo haber dejado la noche anterior.

Fuente: autor desconocido

Miercoles, 20 de Julio 2011
El Buscador.

Esta es la historia de un hombre al que yo definiría como buscador

Un buscador es alguien que busca. No necesariamente es alguien que encuentra. Tampoco esa alguien que

sabe lo que está buscando. Es simplemente para quien su vida es una búsqueda.

Un día un buscador sintió que debía ir hacia la ciudad de Kammir. Él había aprendido a hacer caso riguroso a

esas sensaciones que venían de un lugar desconocido de sí mismo, así que dejó todo y partió. Después de dos

días de marcha por los polvorientos caminos divisó Kammir, a lo lejos. Un poco antes de llegar al pueblo, una

colina a la derecha del sendero le llamó la atención. Estaba tapizada de un verde maravilloso y había un

montón de árboles, pájaros y flores encantadoras. La rodeaba por completo una especie de valla pequeña de

madera lustrada… Una portezuela de bronce lo invitaba a entrar. De pronto sintió que olvidaba el pueblo y

sucumbió ante la tentación de descansar por un momento en ese lugar. El buscador traspaso el portal y

empezó a caminar lentamente entre las piedras blancas que estaban distribuidas como al azar, entre los

árboles. Dejó que sus ojos eran los de un buscador, quizá por eso descubrió, sobre una de las piedras, aquella

inscripción … “Abedul Tare, vivió 8 años, 6 meses, 2 semanas y 3 días”. Se sobrecogió un poco al darse

cuenta de que esa piedra no era simplemente una piedra. Era una lápida, sintió pena al pensar que un niño de

tan corta edad estaba enterrado en ese lugar… Mirando a su alrededor, el hombre se dio cuenta de que la

piedra de al lado, también tenía una inscripción, se acercó a leerla decía “Llamar Kalib, vivió 5 años, 8 meses

y 3 semanas”. El buscador se sintió terrible mente conmocionado. Este hermoso lugar, era un cementerio y

cada piedra una lápida. Todas tenían inscripciones similares: un nombre y el tiempo de vida exacto del muerto,

pero lo que lo contactó con el espanto, fue comprobar que, el que más tiempo había vivido, apenas

sobrepasaba 11 años. Embargado por un dolor terrible, se sentó y se puso a llorar. El cuidador del cementerio

pasaba por ahí y se acercó, lo miró llorar por un rato en silencio y luego le preguntó si lloraba por algún familiar.

- No ningún familiar – dijo el buscador - ¿Qué pasa con este pueblo?, ¿Qué cosa tan terrible hay en esta

ciudad? ¿Por qué tantos niños muertos enterrados en este lugar? ¿Cuál es la horrible maldición que pesa

sobre esta gente, que lo ha obligado a construir un cementerio de chicos?.

El anciano sonrió y dijo: -Puede usted serenarse, no hay tal maldición, lo que pasa es que aquí tenemos una

vieja costumbre. Le contaré: cuando un joven cumple 15 años, sus padres le regalan una libreta, como esta

que tengo aquí, colgando del cuello, y es tradición entre nosotros que, a partir de allí, cada vez que uno disfruta

intensamente de algo, abre la libreta y anota en ella: a la izquierda que fu lo disfrutado…, a la derecha, cuanto

tiempo duró ese gozo. ¿ Conoció a su novia y se enamoró de ella? ¿Cuánto tiempo duró esa pasión enorme y

el placer de conocerla?…¿Una semana?, dos?, ¿tres semanas y media?… Y después… la emoción del primer

beso, ¿cuánto duró?, ¿El minuto y medio del beso?, ¿Dos días?, ¿Una semana? … ¿y el embarazo o el

nacimiento del primer hijo? …, ¿y el casamiento de los amigos…?, ¿y el viaje más deseado…?, ¿y el

encuentro con el hermano que vuelve de un país lejano…?¿Cuánto duró el disfrutar de estas situaciones?…

¿horas?, ¿días?… Así vamos anotando en la libreta cada momento, cuando alguien se muere, es nuestra

costumbre abrir su libreta y sumar el tiempo de lo disfrutado, para escribirlo sobre su tumba. Porque ese es,

para nosotros, el único y verdadero tiempo vivido.

 

Extraído de Cuentos para pensar de Jorge Bucay

Martes, 21 de Junio 2011
OSHO. Textos

No desperdicies tu vida, tu energía vital en esfuerzos por mantener la máquina enorme y ridícula de autoimportancia y productividad.

No te olvides de descansar por mantenerlo "todo en marcha" y "buscando que todo marche adecuadamente".

Permítete ser juguetón .

No Abandonas tu deber si decides dar un paseo en la playa.

No seas adicto al trabajo ni establezcas rutinas "seguras" que te mantengan alejado de lo espontáneo.

La vida no es un negocio para ser dirigido, es un misterio para ser vivido.

Permítete romper la tarjeta de los horarios, y hacer un pequeño viaje hacia lo desconocido.

Busca una salida curativa para esa explosión potencial que tienes en tu interior, permíte circular libremente a tu energía.

Tu trabajo puede fluir más apropiadamente si lo haces desde un estado relajado de la mente.

Cuando te sientas abandonado o excluido, no te comportes como un niño pequeño que parado frente a una reja sólo mira a través de ella. Porque es tan pequeño y está tan convencido de que no puede pasar, que es incapaz de ver que la cadena que aguanta la reja no está cerrada, y todo lo que tiene
que hacer es abrirla.

Cuando nos sentimos abandonados o excluidos, esto nos trae el sentimiento de ser un niño pequeño y desamparado y el problema consiste en que está tan profundamente arraigado, que suena una y otra vez, como una cinta de cassette en nuestras vidas.

Tú tienes ahora la oportunidad de detener la cinta, de dejar las ideas de que no vales lo suficiente para ser aceptado e incluido. Sólo tienes que reconocer las raíces de estos sentimientos y abandonalos.

Esto te traerá claridad para ver cómo podrías abrir la puerta y entrar hacia aquello que más deseas llegar a ser.

Martes, 14 de Junio 2011
MOONLIGHT SHADOW. Banana Yoshimoto.

Quiero ser feliz. Me cautiva más un puñado de oro en polvo que el esfuerzo de seguir excavando en el río durante largo tiempo. Y pienso que estaría bien que las personas a las que amo fueran más felices de lo que son ahora. Yo ya no podré estar aquí. Voy hacía delante a cada instante. No hay más remedio, es el flujo del tiempo que no puede detenerse. Seguiré. 
Termina una caravana y empieza otra. Habrá personas a quienes encontraré de nuevo. También habrá otras a quienes no veré jamás. Las que se van sin que yo lo sepa, las que simplemente se cruzan conmigo. 

Siento que soy cada vez mas pura, intercambiando saludos con los demás. Debo vivir mirando cómo fluye el río.

Banana Yoshimoto. Moonlight Shadow relato corto que acompaña la novela Kitchen.

Martes, 07 de Junio 2011
Crónica del Pájaro que da cuerda al mundo. Haruki Murakami

 ¿Por qué me gustan las medusas? No lo sé. Las encuentro bonitas. Antes, mientras las miraba, he pensado una cosa. Escucha, lo que nosotros vemos es sólo una pequeña parte del mundo. Damos por hecho que esto es el mundo, pero no es del todo cierto. El verdadero mundo está en un lugar más oscuro, más profundo, y en su mayor parte lo ocupan criaturas como las medusas. Eso nosotros lo olvidamos. ¿No te parece? Dos terceras partes del planeta son océanos y lo que nosotros podemos ver con nuestros ojos no pasa de ser la superficie del mar, la piel. De lo que verdaderamente hay debajo no sabemos nada. "

Jueves, 02 de Junio 2011
Obstinación. Hermann Hesse

 Una virtud hay que quiero mucho, una sola. Se llama obstinación. Todas las demás, sobre las que leemos en los libros y oímos hablar a los maestros, no me interesan. En el fondo se podría englobar todo ese sinfín de virtudes que ha inventado el hombre en un solo nombre. Virtud es: obediencia. La cuestión es a quién se obedece. La obstinación también es obediencia. Todas las demás virtudes, tan apreciadas y ensalzadas, son obediencia a las leyes dictadas por los hombres. Tan sólo la obstinación no pregunta por esas leyes. El que es obstinado obedece a otra ley, a una sola, absolutamente sagrada, a la ley que lleva en sí mismo, al "propio sentido". "

Martes, 31 de Mayo 2011
El Mundo. Eduardo Galeano

Un hombre del pueblo de Neguá, en la costa de Colombia, pudo subir al alto cielo. 

A la vuelta, contó. Dijo que había contemplado, desde allá arriba, la vida humana. Y dijo que somos un mar de fueguitos. 

—El mundo es eso —reveló—. Un montón de gente, un mar de fueguitos. 

Cada persona brilla con luz propia entre todas las demás. 

No hay dos fuegos iguales. Hay fuegos grandes y fuegos chicos y fuegos de todos los colores. Hay gente de fuego sereno, que ni se entera del viento, y gente de fuego loco, que llena el aire de chispas. Algunos fuegos, fuegos bobos, no alumbran ni queman; pero otros arden la vida con tantas ganas que no se puede mirarlos sin parpadear, y quien se acerca, se enciende.

Domingo, 29 de Mayo 2011
La Lechuza y la Tórtola. (India)

Una lechuza y una tórtola se habían hecho muy buenas amigas. Un día, la tórtola vio cómo su compañera se preparaba para marcharse. Entonces le preguntó:

-¿te vas, amiga mía?

- si, y todo lo lejos que pueda de aquí..

- pero, ¿Por qué?

- porque a la gente de este lugar no le gusta mi graznido; se ríen, se burlan de mi, y me humillan...

Después de cavilar unos instantes, la tórtola dijo: 

- Mira amiga querida, si puedes cambiar tu graznido, es buena idea que te vayas, aunque entonces ya no necesitarás hacerlo. Si por el contrario, no puedes cambiarlo, ¿qué objeto tiene que te mudes? Allí donde vayas encontrarás también gente a la que no le guste tu graznido. ¿que harás entonces? ¿volver a mudarte? Es mejor que permanezcas aquí y no pierdas tu serenidad ni equilibrio porque a algunos no les guste tu graznido...

 

Viernes, 27 de Mayo 2011
INMORTALIDAD. Milan Kundera

 Cuando era pequeña el padre le enseñó a jugar al ajedrez. Le había llamado la atención un movimiento que recibe el nombre de enroque: el jugador cambia en una sola jugada la posición de dos figuras: pone la torre junto al rey y desplaza al rey hacia la esquina, al lado del sitio que ocupaba la torre. Aquel movimiento le había gustado: el enemigo concentra todo su esfuerzo en amenazar al rey y éste de pronto desaparece ante sus ojos; se va a vivir a otra parte. Soñaba toda su vida con ese movimiento y soñaba con él tanto más cuanto más cansada estaba. "

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